
El arbitraje en la Champions carece de uniformidad. En el Dinamo de Zagreb-Real Madrid de anoche, el noruego Oddvar no señaló ni falta por un escalofriante planchazo de Leko a Cristiano Ronaldo. El jugador croata ya tenía una tarjeta amarilla y la entrada, que abrió una brecha en el tobillo derecho del portugués, le hubiera supuesto la expulsión. Oddvar no lo pito y tras el encuentro, Cristiano hubo de recibir varios puntos de sutura en la herida. La sangre era visible en su tobillera.
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